martes, 5 de diciembre de 2017

Tres años de bilingüismo en casa


Mi hijo mayor ha cumplido ya tres años. Tres años desde que me hizo mamá, tres años en los que me he equivocado y he aprendido tanto gracias a él, y tres años de bilingüismo en casa. 

Hace un par de meses una chica me escribió preguntándome por los avances que había tenido mi hijo en relación al inglés en los últimos tres años. He decidido rescatar la respuesta que le envié para conmemorar hoy estos tres años del mayor de la casa. 

Para poder responderle empecé a echarle un vistazo a los posts que había escrito en todo este tiempo, y eso me hizo recordar uno de los motivos de este blog: mantener un histórico de lo que hemos vivido. Visto ahora, tres años después, me parece sorprendente todo lo que hemos conseguido.

Con 15 meses ya identificaba palabras que le decíamos y reaccionaba ante ellas. En este post podéis ver un artículo que escribí en ese momento, donde resumo un poco mis impresiones

Con 18 meses aproximadamente empezó a hablar. En este post os cuento las palabras que decía entonces. Algunas las decía en español, y otras en inglés. La sensación que me daba era que elegía para cada palabra el idioma en el que era más sencilla. Y sólo un mes más tarde, su vocabulario ya había aumentado, como explicaba en este post.

Cuando tenía 20 meses tuvimos una au pair en casa durante un mes, y eso supuso un punto de inflexión en su vocabulario y su capacidad de comunicarse en inglés. Aprendió a decir los números, los colores, las formas, palabras que hasta entonces le costaban mucho, como por ejemplo shoes, e incluso expresiones sencillas de un par de palabras: Come on!, I'm ok, How are you?

A los dos años ya la cosa había avanzado mucho, como podéis ver en este post. Tenía un vocabulario bastante amplio para su edad: decía los colores, números, animales, medios de transporte, verbos básicos, utiliza location words y descriptive words e incluso empezaba a decir frases cortas de dos o tres palabras.

Y ahora, con tres años, es espectacular cómo se maneja en inglés. A mí sólo me habla en ese idioma (prácticamente) y lo hace con expresiones que a veces hasta me sorprenden. Conjuga verbos, usa subordinadas, vocabulario que a veces no sé de donde ha sacado….

Durante este tiempo hemos tenido que escuchar a escépticos diciéndonos que así no iba a aprender bien el español, que lo estábamos confundiendo, que no era natural hablarle en un idioma en el que no eres nativo... Y ahora, tres años después, es gracioso ver como aquellos que dudaban han olvidado que lo hacían y se sienten orgullosos de que el peque sea capaz de manejarse en ambos idiomas.

Por supuesto, también hemos tenido a nuestro lado a mucha gente apoyándonos, a los que les parecía un esfuerzo que merecía mucho la pena. 

Pero lo más importante es que nosotros siempre nos hemos mantenido unidos y firmes en la idea de que estábamos haciendo lo mejor para nuestro hijo (no voy a negar que a a veces tuviéramos dudas, sobre todo al principio, ¿pero quién no tiene dudas educando a sus hijos?). 

Y ahora, tres años después de empezar esta aventura bilingüe, y con muchos retos todavía por delante, podemos mirar orgullosos hacia atrás y con más tranquilidad hacia adelante. 

Espero que este post sirva para animar a otras familias que se estén planteando aventurarse en esta crianza bilingüe. 

Y muchas felicidades peque! Te haces mayor, y es un orgullo estar a tu lado y disfrutar de todos los momentos que pasamos a tu lado!

2 comentarios:

  1. Muchas Felicidades!! Siempre los grandes esfuerzos son recompensados, que mejor recompensa que ver a un hijo bilingüe.

    ResponderEliminar