martes, 30 de agosto de 2016

Un café con Vanesa (segunda parte)

En este post tenemos la continuación de la entrevista cuya primera parte podéis encontrar en Un café con Vanesa (primera parte). Vanesa es madre de una peque de 2meses que se pasó los primeros 8 meses de vida escuchando sólo castellano. Entonces, inspirada por el discurso de Patricia Kühl en TED sobre la genialidad lingüística de los bebés, empezó la aventura bilingüe de esta familia.




  • Para poder educar a la peque de forma eficiente en todos estos idiomas, es necesario una inmersión lingüística muy alta en todos ellos. En relación a esto, tú comentas que has tenido que tomar la decisión de educarla en casa, por lo menos por el momento. Está claro que nuestro sistema educativo no está preparado para ayudarnos a potenciar el multilingüismo en los niños. ¿Qué opinas al respecto? ¿Qué crees que se debería hacer en este sentido?
    Incrementar la exposición ayuda mucho. Si sólo tuviésemos tres horas diarias para dedicarle a nuestra hija por las tardes, sería bastante improbable que en casa pudiese aprender bien más de una segunda lengua extranjera.

    En realidad, no decidimos educarla en casa para darle más exposición a otros idiomas. Fue a los ocho meses de nacer ella cuando me di cuenta de que, además, podríamos crear un entorno multilingüe en casa para que creciera con el “regalo” del bilingüismo, pero ya me había concienciado de la importancia de educarla en casa mucho antes de que naciera por otros motivos, entre ellos: yo no fui a la guardería, estuve en casa con mi madre, quien me inculcó el amor por el dibujo, las manualidades, la lectura y la escritura. ¡Y hoy día me sigue gustando muchísimo hacer estar cosas cuando tengo tiempo libre! Tuve una infancia muy plena, compartiendo mucho tiempo y juegos con mis padres. Quiero que mi hija pueda disfrutar todo lo posible de la estabilidad y el cariño que le damos sus padres, del mismo modo que yo disfruté de los míos. Quiero que disfrute de tomar el pecho a demanda, hasta que esté emocionalmente preparada para dejarlo. Y, 
    of course, quiero disfrutar todo lo posible de estar juntas en esta etapa y estar presente en todos los hitos de su desarrollo: sus primeros pasos, sus primeras palabras, su primer garabato, su primer escalón, su primer salto… ya sabes. El tiempo pasa volando.
    Volviendo a tu pregunta sobre el multilingüismo en el sistema educativo:

    S
    egún diversos estudios, la educación temprana, entendiéndose la recibida antes de los tres años, influye directamente en los resultados futuros de los niños en competencias básicas como lengua y matemáticas. Según esto, la escolarización gratuita a partir de los tres años no es suficiente para mejorar el rendimiento académico y reducir desigualdades pero, poco a poco, se van produciendo cambios: la mayoría de los centros ya ofrecen una cierta exposición al inglés en el primer ciclo de infantil, la tasa de escolaridad en esta etapa se ha duplicado en los últimos diez años y seguirá subiendo conforme se vayan dando pasos hacia su gratuidad.

    ¿
    Se puede seguir mejorando? Claro que sí, los padres necesitamos más información, no sólo sobre la lactancia materna, cómo introducir la alimentación complementaria o el calendario de vacunaciones. También necesitamos que nos informen mejor sobre los enormes beneficios que la lectura y la conversación les aportan a los bebés en términos de desarrollo lingüístico y cognitivo, tanto en su primera lengua, como en la segunda. Pero tampoco tenemos por qué esperar a que el sistema cambie, los padres podemos tomar la iniciativa.
    En los países del norte de Europa, el bilingüismo forma parte de la normalidad. En algunas regiones de España, también es algo natural pero, en muchas otras zonas, aunque las familias son cada vez más conscientes de que los niños aprenden idiomas con mayor facilidad a edades tempranas (un indicador de esto es que en los últimos años se ha producido una demanda creciente de actividades infantiles lúdicas y de ocio en inglés), a muchos padres, la idea de manejar otro idioma distinto al materno en las rutinas diarias les sigue produciendo inseguridad y agobio. La verdad es que conciliar la vida laboral y la vida familiar es muy complicado hoy día pero, si la educación empieza en casa, la educación bilingüe también se debería “respaldar” en el ámbito familiar. Los padres siempre podemos dar ejemplo de algún modo, incluso los monolingües, asistiendo con nuestros bebés a centros de enseñanza de idiomas, buscando profesores particulares, 
    au-pairsbabysitters, grupos de intercambio de idiomas… Yo misma no puedo hablar chino con mi hija, pero nos hemos preocupado de entablar buenas amistades con estudiantes de español y familias chinas que tienen niñas pequeñas, así que salimos a jugar al parque, celebramos cumpleaños, cocinamos y comemos juntos, intercambiamos regalitos, dulces típicos, nos ayudan a conseguir cuentos, nos recomiendan programas infantiles... el chino está en nuestro día a día y es muy enriquecedor.

  • Tu hija todavía no ha cumplido los 3 años, pero en cuanto lo haga supongo que tendrás que decidir si seguir educándola en casa o no. ¿Habéis pensado algo al respecto? ¿Crees que introducirla en el sistema educativo español puede perjudicar el trabajo que habéis estado realizando todo este tiempo?
    Pienso que los maestros de hoy están más preparados y también más concienciados que nunca con la necesidad de una formación continua. Por supuesto, hay mucho que mejorar y los docentes están siendo los primeros en volcarse para impulsar mejoras. Todo el sector educativo está viviendo un momento de regeneración, impulsado por las posibilidades de comunicación que ofrecen las nuevas tecnologías y los avances de la neurociencia.


    Mi niña irá al cole cuando tenga tres o cuatro años, aún no lo hemos decidido. Ya iremos viendo. Seguro que será una experiencia mucho mejor que la que tuve yo. Antes había que aprender sentado, callado y escuchando, ahora hay muchos más coles donde los niños aprenden haciendo y colaborando, guiados por sus profes. Antes se castigaba el no saber, ahora se aplaude el esfuerzo. Antes todos los niños teníamos que seguir el ritmo de la clase, ahora cada vez hay más información y formación para abordar de forma específica la educación de los niños que tienen hiperactividad, necesidades especiales, altas capacidades, etc.


    La educación empieza en casa, pero quienes mejor saben cómo aprenden los niños son los maestros y los expertos en neuroeducación. Nosotros, como padres, procuramos informarnos, leer las recomendaciones de los docentes y aplicarlas en casa. Nos sentimos felices por tener a la peque ahora con nosotros, por poder proporcionarle estímulos e implicarnos activamente en su aprendizaje, por verla tan motivada… Los niños pequeños tienen una curiosidad y una creatividad innatas que hay que mimar y alentar. Como dice Sir Ken Robinson: “si puedes encender la chispa de la curiosidad en los niños, aprenderán sin más ayuda”. Muy cierto. A la peque le encanta aprender. Ella misma me dice que le gusta más leer cuentos con mamá que ver la tele. Así que estoy tranquila porque pienso que, en casa o en el colegio, ella seguirá siendo una niña curiosa.

  • ¿Crees que el motivo por el que más familias no se animan a emprender este tipo de proyectos es la falta de información y el miedo? ¿Qué opinas que se puede hacer respecto?

    Las largas jornadas laborales son un gran problema para la vida familiar y la educación. Los niños necesitan pasar tiempo de calidad con sus padres o, al menos, con uno de ellos. A una familia que sólo puede reunirse a la hora de la cena para hablar de cómo ha ido el día y desconectar un rato antes de ir a dormir, no le queda un minuto libre para nada más. ¿Cómo podría esta familia pensar siquiera en la posibilidad de introducir el bilingüismo en casa? Y, si lo pensara, ¿dónde puede informarse? ¿Dónde está el “Libro blanco del bilingüismo en casa”? ¿Por qué no hay escuelas de padres donde nos guíen y resuelvan las dudas? Ese “máster” nos lo tenemos que hacer nosotros a distancia, buscando recomendaciones de expertos, preguntado dudas en foros a otras familias, leyendo noticias y opiniones en la prensa y comparando lo que se dice aquí y allí para tratar de averiguar lo que nos puede funcionar a nosotros. Dan ganas de tirar la toalla antes de empezar porque tanta incertidumbre produce un cierto temor cuando no se tiene una experiencia cercana que nos sirva de referente y nos motive.

    ¿Qué se puede hacer? Informar.


    Seguro que habrás escuchado muchas veces comentarios como: “mi hijo se distrae fácilmente y no atiende”, “a mi hijo no le gusta el inglés” o “tiene muchos deberes y no nos queda tiempo para más clases, porque también necesita jugar”. Estas situaciones se derivan de otro comentario que las precede habitualmente: “aún es muy pequeño, lo llevaré a clases de inglés cuando haya aprendido bien español”.


    Los beneficios de la estimulación temprana a nivel motor, lingüístico, cognitivo y social están ampliamente reconocidos. Nos lo recomiendan matronas, pediatras, maestros, pedagogos, psicólogos… Pues el bilingüismo a edades tempranas no es sino estimulación de tipo lingüístico.
  • ¿Cómo crees que debería afrontarse en nuestra sociedad la educación multilingüe a nivel institucional?

    Sabemos que la mejor etapa para adquirir idiomas es la que va de los cero a los tres años. Esa es la etapa en la que hay que actuar. Se ha venido considerando “asistencial”, en lugar de “educativa”, pero ahora se reconoce que constituye una etapa fundamental para el desarrollo de los niños.


    Nuestro sistema tiende a favorecer la incorporación de la madre al trabajo facilitando la escolarización temprana. En cambio, en otros países, como Dinamarca, Noruega o Suecia, los padres reciben ayudas para criar a sus hijos durante más tiempo.


    En España, ¿la educación multilingüe a edades tempranas es más factible en el colegio o en casa? Probablemente destinar recursos a los centros educativos sea más efectivo para este fin que destinarlos a las familias.


    A mí, personalmente, me gusta más el planteamiento nórdico de facilitar la conciliación familiar
    y coincido también en que el juego en etapa infantil tiene una gran importancia en el aprendizaje y el desarrollo del niño. Y en la “república independiente de su casa”, toda familia debería poder disfrutar de tiempo de calidad para hacer lo que considere oportuno, ya sea inmersión en otros idiomas, deportes…

  • Hablemos un poco del hecho de educar a un niño en un idioma del que no somos nativos. Hay muchos detractores en relación a este tema. ¿Podrías darnos tu opinión?

    Si un padre o madre no se siente capaz de hablar con su hijo en otro idioma el 100% del tiempo, puede limitarlo a ciertos momentos o lugares y también buscar apoyos. En cualquier caso, 
    es bueno que los padres promuevan el bilingüismo y motiven a sus hijos para aprender. A mí, mi padre sólo me pudo transmitir su pasión por la música extranjera pero, en mi caso, fue suficiente para encender mi curiosidad.

    Yo soy hija de padres monolingües. Todos mis profesores de inglés, en primaria y secundaria, eran españoles. Pese a ello, obtuve un sobresaliente en el examen de Selectividad de inglés, después aprobé el examen de acceso, escrito y oral, de la universidad y conseguí una plaza. Así que, hasta los 18 años, nunca tuve un profesor nativo y la primera vez que viajé a un país anglosajón tenía 20 años y pasé allí apenas 3 meses. La mayor parte de lo que sé lo aprendí de profesores no nativos y por mis propios medios, pese a que antes no había tantos recursos como ahora. Y, sin embargo, nunca he tenido problemas para desenvolverme en el extranjero, ni a nivel personal, ni profesional. Así que… 
    sí, se puede aprender de los no nativos.  

    Realmente, en lo que se refiere a la adquisición o el aprendizaje de una lengua minoritaria, es mucho más importante que el educador (padre o maestro) sepa cómo 
    motivar al niño, que el mero hecho de que la domine con la fluidez de un nativo. Lo segundo no es garantía de lo primero. Se suele decir que “no es posible enseñar, sólo aprender”. Incluso hay padres nativos desinformados que deciden hablar con sus hijos la lengua mayoritaria “para no confundirlos” o porque creen que “no les entienden”.

    Una duda habitual es: ¿aprenderá mal el segundo idioma, si no es mi lengua materna

    Evidentemente, cuanto mejor es el nivel del progenitor, más rico es su vocabulario y más tiempo se practica, más absorbe de él el niño. Pero 
    los niños no sólo aprenden idiomas de sus padres. Ambos pueden seguir mejorando en paralelo, si el progenitor se lo propone. Ambos pueden ir también a clases de inglés. Y creo que es mejor transmitir a nuestros hijos lo que podamos, aunque sólo sea el entusiasmo, que no transmitir nada. Y, si nos equivocamos, no sólo podemos rectificar, también nuestros hijos nos acabarán corrigiendo. Es ley de vida. Así es como progresamos en todos los ámbitos, generación tras generación: transmitiendo conocimiento y favoreciendo la mejora continua. La mitad de nuestros bisabuelos no sabían escribir y la tasa de alfabetización femenina era mucho más baja todavía; pero ellos animaban a sus hijos y nietos a que aprendieran a escribir. Hoy día, sus bisnietos comparten conocimiento “bloggeando” en Internet.

    Otra duda habitual sobre el tema es: ¿hablarles en casa en otro idioma puede perjudicar su aprendizaje del castellano?


    En absoluto. Esta es la situación que se da en todas las familias que han emigrado a España sin conocer el idioma y cuyos hijos lo dominan perfectamente. Yo tengo la referencia de mi marido, que aprendió un perfecto castellano, además de un estupendo catalán, sin escuchar una sola palabra en estos idiomas en su casa, en Barcelona. Ahora mi hija está absorbiendo castellano de su entorno a gran velocidad.


    Y en paralelo, conmigo, la peque está adquiriendo otra herramienta de comunicación, el inglés, que aquí no podría absorber del entorno, únicamente en el ámbito académico, porque el inglés no es la lengua mayoritaria.


    Argumento: “Pero ella nunca va a hablar inglés como un nativo”.


    Efectivamente, si nos quedamos en España, ella nunca dominará el inglés como un nativo pero, incluso así, su dominio será mejor que el mío. De hecho, ya percibo que ella piensa y recuerda más rápido que yo las expresiones que aprendemos en inglés a la vez. Todos tenemos un vocabulario activo, el que utilizamos, y un vocabulario pasivo más amplio, el que comprendemos. No me cabe duda de que, gracias a la adquisición temprana del inglés, su vocabulario activo será mucho más amplio que el mío.
  • Creo que estás emprendiendo un innovador proyecto educativo. ¿Nos puedes contar un poco en qué consiste?

    Buscando recursos educativos para mi hija, descubrí un nuevo método de aprendizaje emocional basado en el juego activo: 
    Badanamu. Se ha concebido para que los niños de etapa infantil puedan, entre otras cosas, aprender a expresarse y leer en inglés mediante experiencias multisensoriales, significativas y divertidas, que para ellos resultan “mágicas” gracias a la interacción de elementos físicos y contenidos digitales. Empecé a utilizarlo con mi bebé y, al ver los resultados, me puse en contacto con la marca para importar su método a España y representarles aquí.

    El método sigue 4 pasos: cantar, leer, jugar y crear. Los contenidos audiovisuales, los libros, las apps y los juguetes que se utilizan en cada paso, si los consideramos por separado, son fantásticos; pero además tienen la particularidad de que interactúan entre sí gracias a tecnología 
    bluetooth y NFC y eso los hace realmente mágicos y extraordinarios.

Vanesa, muchas gracias por compartir tu tiempo con nosotros, y compartir tu experiencia en “Un café con”. Creo que es importante dar visibilidad a experiencias de familias como la tuya, porque nos ayuda a derribar mitos y que otras familias vean que pueden abordar esta aventura, adaptándola a sus propias circunstancias.

Si queréis seguir a Vanesa, o ver a su peque defendiéndose en todos estos idiomas, podéis hacerlo a través de su cuenta de Twitter o su canal de YouTube.

2 comentarios:

  1. Excelente entrevista y muy interesante. Gracias a Spanglishpeque y Vanesa por compartir sus experiencias muy enriquecedoras y sobre todo alentadoras para seguir con la formacion bilingüe. Saludos

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  2. ¡Muy buena entrevista! Muchas gracias por motivarnos a los padres que sin ser nativos estamos hablándoles inglés a nuestros hijos. Y por transmitir que sí se puede aprender de los no nativos, jeje.

    Un abrazo,
    Eva

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